FILOSOFIA DE LA EDUCACION FICICA
habrá encontrado que surge con cierta frecuencia en los estudiantes, la sensación de que un marciano ha aterrizado en sus canchas y gimnasios cuando descubren que tienen esta disciplina en el plan de estudios. Responder al "¿para qué?" es todo un desafío. Durante años aprendimos que la línea recta es la más corta entre dos puntos como si la geometría de Ptolomeo fuese la única posible, y así hicimos con todo porque jamás se dice que la base filosófica de lo que enseñamos es discutible, nunca aclaramos que lo que transmitimos responde a un paradigma determinado, y mucho menos que hay otros. Estos paradigmas existen pero en la medida en que son ignorados, lo que en ellos se sustenta adquiere el peso de la certeza, de lo incuestionable.
El libro de José San Martín impide esa ilusión porque plantea preguntas que pueden ser respondidas diferentemente y establece que esas variaciones no son caprichosas sino que se deben a las bases antropológicas en que se apoyan. Por ejemplo: se puede concebir la actividad deportiva como una expresión creativa concreta de la libertad humana, también como un medio para tener un cuerpo que satisfaga las expectativas sociales y obtener así un lugar entre los otros, o para lucrar, o para crecer gracias a las reglas de la civilización, etc. El hecho es que cada enfoque manifiesta definiciones filosóficas de la vida y del proyecto personal de cada estudiante, docente, instructor, aficionado, en definitiva, de todo ser humano ya que no hay representación, decisión ni actividad que no involucre al cuerpo.
Recurre a F. Nietzche, W. Benjamin y M. Foucault para revisar el valor de lo corporal en la cultura de la imagen y pensar la necesidad de una cultura del cuidado de si (en el cuerpo, la sexualidad, y el alma), y sus vínculos con la disponibilidad del tiempo libre para ello.
A partir de los diagnósticos que presenta, en la I Parte bucea en dos modelos opuestos: a) el materialista de la ciencia positiva a la que contrapone la crítica de K. Popper; y b) el idealista de Shopenhauer, que observa desde R. Ingarden. Finalmente presenta una consideración intermedia: la del hombre como unidad psicosomática de Merleau-Ponty. En esta presentación va llevando gradualmente al lector desde un extremo del péndulo al otro para señalar los beneficios del centro equilibrado, por el que obviamente toma partido, lo cual en esta era de abstinencias y escepticismos no deja de ser una novedad.
Estas síntesis constituyen una ordenada selección de conceptos relevantes, útiles para quien quiera iniciarse en estas cuestiones. Sin embargo, no se agota en ello este libro, sino que explicita las consecuencias concretas que de cada posición se desprenden para la Educación Física, como las significaciones simbólicas de la actividad física, los rasgos que adquieren la enseñanza y el aprendizaje, los tipos de conducción y liderazgo que resultan, sus objetivos, y otros.
En la IIa Parte hace un análisis fenomenológico del deseo sexual en J. P. Sartre, la percepción en Merleau-Ponty, lo corporal en la comunicación, y el significado antropológico y ético de la actividad deportiva. Este último bloque, además de interesar a docentes y deportistas, tiene apuntes atractivos para consideraciones psicológicas y sociológicas. También se encuentran aquí las implicancias correspondientes para la Educación Física.
Los tres Apéndices finales: "Cuerpo y mujer", "La sensibilidad en Eros y civilización de Marcuse" del Prof. José E. Oviedo, y "La dimensión antropológica del juego en Schiller", de los Profs. Javier Cané y Daniel Moreno, mantienen una enriquecedora unidad de sentido entre ellos y el cuerpo del libro. Sugieren la necesidad de incluir en la educación del hombre la dimensión estética y los valores más ligados a lo femenino, a los fines de lograr una reforma social, "transformando el principio del rendimiento por impulsos lúdicos del cuerpo y la creación de un sujeto erógeno".
Es un texto de referencia que ofrece una alta condensación de significados y transferencias simbólicas de peso, aunque por momentos se opaca por la falta de una corrección de estilo. Sin embargo, ésto no altera su valor como instancia que analiza lo que cuestiona, ofreciendo marcos destacados de elaboración y comprensión, así como prácticas aproximaciones pedagógicas.
MEDIOS DE LA EDUCACION FISICA
Aptitud física:
- Capacidad aeróbica.
- Potencia anaeróbica.
- Flexibilidad
Deporte colectivo:
- Baskettbol.
- Voleibol
- Futboll
Deporte Individual:
- Atletismo
- Natación
- Gimnasia
Recreación:
- Juegos
- Expresión cultural y social
- Vida al aire libre
HISTORIA DE LA EDUCACION FISICA
El ejercicio físico adquirió relevancia en Grecia como en ninguna otra cultura de la antigüedad. Tuvo un destacado papel en la educación y en la vida social, siendo los Juegos Olímpicos, celebrados cada 4 años en honor de Zeus, su máximo exponente. Antiguamente la Educación Física consistía en ejercicios físicos para aumentar la agilidad, flexibilidad y la resistencia. Los griegos consideraban al cuerpo como un templo; que encerraba el cerebro y el alma, y la gimnasia era un medio para mantener la salud y la funcionalidad del cuerpo.
Prehistóricamente, los motivos que movían al hombre a practicar el ejercicio físico, midiendo sus fuerzas con los demás, eran la búsqueda de la seguridad, de la subsistencia y de la potencia. La supervivencia del grupo dependía de que sus miembros poseyeran agilidad, fuerza, velocidad y energía.
En Grecia el fin supremo de la educación física era crear hombres de acción. A diferencia de Grecia, Esparta buscaba en el ejercicio físico, la combinación del hombre de acción y el hombre sabio; lo que evolucionaría en un programa educativo más intelectualizado denominado Palestra1 .
La preparación física en Roma era parecida a la espartana. A diferencia de Atenas el deportista era el protagonista.
Galeno es el primero que propone ejercicios específicos para cada parte del cuerpo: ejercicios para dar tono muscular( cavar, llevar pesos, trepar la cuerda, fuerza y resistencia). Ejercicios rápidos( carrera, golpear, juegos de pelota, velocidad y reflejos). fue también el primero en utilizar el pulso como medio de detectar los efectos del ejercicio físico.
De la época Visigoda conocemos algunos ejercicios físicos tales como saltos, esgrima, lanzar jabalinas y lucha.
Pero la verdad es que los deportes actuales nacieron hace poco más de un siglo. La gimnasia moderna nació a principios del siglo XiX, en Alemania y Suiza y se fundamentaba principalmente en salto, carreras y lucha al aire libre, suplementada con natación, escalamiento, trabajo de equilibrio, danza, esgrima y equitación.
Los deportes hípicos también nacieron en Inglaterra, además de uno de los deportes más importantes, el fútbol, el rugby y el cricket.
Finalizando el siglo XIX, la bicicleta y el automóvil estaban en total surgimiento, lo que trajo aparejado el nacimiento de los deportes de velocidad, como el ciclismo y el automovilismo, que a partir de allí, el deporte combino la habilidad física con la eficiencia mecánica.
La educación física, con la connotación común actual, se originó en las actividades físicas que el hombre trató de sistematizar en la antigüedad para su mejor condición física para la guerra. El renacimiento vio un ideal en el hombre físicamente apto y hace sólo 150 años se convirtió en la educación física escolar para el "desarrollo armonioso y equilibrado del cuerpo".
Ese concepto de educación física en la escuela, prevaleció por muchos años como el objetivo mismo de la disciplina.
Las escuelas e institutos de formación de profesores de educación física, alcanzaron nivel universitario a fines del siglo pasado y con el desarrollo de los postgrados y la investigación científica, las más importantes y prestigiosas de esas instituciones empezaron a buscar cada vez mas base científica para apoyar sus programas y estudiar el desarrollo humano.





